Welcome to my point of view world. And don't forget not to take life too seriously: You'll never get out of it alive!
Bienvenido al mundo de mis opiniones. Y recuerda no tomarte la vida demasiado en serio: ¡Nadie salimos vivos de ella!

 

El final de Doocuments

¡Hola!

Es probable que alguno de vosotros hubierais escuchado rumores, hace ya algunas semanas, al respecto de Doocuments (mi última startup), y su delicada situación. Es probable que otros no hubierais escuchado nada. En cualquier caso, sirva la presente entrada en mi blog para ratificar lo que el pasado lunes 6 de Mayo de 2013 aprobó la Junta Universal de Accionistas celebrada en las dependencias de Doocuments: Doocuments dejará de prestar servicio el próximo Sábado 11 de Mayo de 2013 a las 12:00PM CEST.

Este es el comunicado oficial que hemos hecho llegar a nuestros clientes a lo largo de la mañana de hoy:

The end of a journey

Doocuments is shutting down

After a lot of discussion we’ve decided to close Doocuments to focus our creative energies on a new venture.

Since launching in Summer 2010 your feedback has been outstanding; from ideas to improve the product to stories about how much of a difference Doocuments has made to your lives. We know from our stats that many of you are still active and have achieved really impressive improvements. We’ve had our ups and downs – including some serious setbacks – but you’ve always kept us motivated and we’re grateful for that.

However, Doocuments has not been the commercial success we wanted and it’s costing us too much to keep running. We’d love to pass it over to someone else, but unfortunately that is not possible so the only option is to close down.

What about the service and our .doocs?

On Sunday, 5 May 2013 8.00PM CEST we will remove Doocuments from our servers and no further service will be provided; if you haven’t downloaded your docs and stats from Doocuments and want to, you should do it before that date. Recipients of your docs will no longer have access to the documents behind the links you provide them so be aware and notify and or resend the docs again to them.

We’ll keep the social networks running and active until Friday 31 May, after which we’ll shut that down too.

Finally…

We’re grateful you chose our service, and we’re sorry to have let you down, but we hope you’ll keep up the good work and continue to stay active.

If you’d like to find out what Doocuments founders are  doing next, do feel free to follow us on twitter:@carlospologil and @dordokamaisu. We should also give props to DeustoKabi directors and staff for their help and for @xabialvarez for his legal support and advice – you guys rock.

See you soon.

Como relata el comunicado oficial, han sido casi 3 años de duro trabajo, donde hemos tenido momentos de grandes alegrías y también de grandes disgustos.

Recuerdo nítidamente algunas alegrías como la primera versión beta de Doocuments que lanzamos rústicamente allí por febrero de 2011…

image

O la primera reseña de Gartner sobre Doocuments…

image

Y las siguientes menciones ya dentro de un hype cycle: Hype Cycle for Content Management en 2011 y 2012, y el Hype Cycle for Data & Collaboration Security en 2011 y 2012.

También algunos premios como el de la Revista Byte TI en 2012 o la empresa más invertible de 2011 según el Venture Contest de Orkestra, mejor innovación del año por BizkaiRed o mejor presentación en los venture contest de Banca Cívica en la semifinal española de Pamplona, en el Tech Media Europe de Lisboa en marzo de 2012, y algunos otros :-)

image

Los primeros clientes de una Startup tampoco se olvidan nunca. Gracias AL Asociados, Sabico Seguridad, Sarea4, GGM Capital, Pikolin, Unique y muchos otros por todo el apoyo inicial tan importante. Gracias por haber confiados en nuestra tecnología

Y sin duda, los mejores momentos siempre han estado alrededor de todas las personas que han formado parte del equipo de Doocuments en algún momento de su corta historia. Por orden de incorporación, gracias Ainara, Pablo, Itxaso, Charly, Javi, Roberto, Oskar, Laura y Richi por todos los buenos momentos que hemos pasado juntos, por vuestra profesionalidad y compromiso con la compañía.

En el capítulo de disgustos y malos momentos también puedo apuntar algunos importantes, como la no consecución de un importante hito de financiación en verano de 2012 o como el error en el lanzamiento de algunas versiones iniciales del producto.

Aunque sin duda, en el capítulo de disgustos, no podré olvidar la poca (o nula) profesionalidad de un business angel que en nombre de una asociación se acercó a Doocuments con fines poco claros, protagonizando una sonora espantada, y que me consta (porque ya se han alegrado de otras desgracias de Doocuments) que al aliento de dicha carencia, hoy celebrarán este post que estoy escribiendo actualmente.

Hemos cometido muchos errores en Doocuments, sin duda, y estos han sido los responsables de la situación actual. Si hubiéramos hecho mejor las cosas, hubiéramos conseguido esa inversión de verano de 2012 que nos habría situado en otra posición. En cualquier caso, cuando el error más importante es la sobrevaloración del problema que tu tecnología resuelve, es necesario mucho dinero para pivotar y cambiar de dirección. Pero crear tecnología es lo que tiene. En otras circunstancias pivotar es más barato y puede hacerse con menor inversión. Ese riesgo tenía una contrapartida. “No pain, no gain, no nothing”.

El cierre de una startup es siempre duro. No hay duda al respecto. En mi caso no es ni la primera vez que creo una compañía (ya llevo 5 creadas más una invertida), ni la primera que cierro (de las 6 solo 3 quedan vivas). Cuando uno ha pasado ya por el cierre una startup, se cuida muy mucho de hacer las cosas bien. Y en Doocuments así ha sido.

Sin deudas más allá del pasivo de los socios, habiendo pagado la correspondiente indemnización a los empleados, comunicando la extinción de los contratos vivos con partners, agentes y distribuidores de forma procedente, y haciendo un cierre ordenado del servicio, solo me queda atenerme a un dicho muy Navarro que dice “Cuentas claras, amigos viejos”.

Quizás algunos puedan pensar que 3 años de vida de una startup (3 años y 3 meses concretamente) puede considerarse un cierre prematuro de la sociedad. A ellos les diré que saber poner un stop-loss en el mundo emprendedor, demuestra madurez empresarial. Hay líneas rojas que no deben cruzarse

Abundando en lo anterior puedo también decir que la vida es demasiado corta para empecinarse con ideas que el mercado no acepta, o al menos no lo hace al ritmo previsto. Las previsiones son muy malas consejeras. El mercado es soberano. Esto es algo que siempre comento con mis alumnos de emprendizaje en grado y postgrado en la Universidad de Deusto. Y en este caso no hay motivos para no predicar con el ejemplo.

No puedo terminar sin una mención especial a Bilbao Ekintza, BEAZ, y SPRI por lo bien que nos atienden a todos los emprendedores, por su apoyo y por su profesionalidad. Es un lujo emprender en Bizkaia y en Euskadi.

Ya por último, solo me queda agradecer de corazón a los inversores que han confiado en mi como emprendedor y en Doocuments como idea. A los business angels que de forma reincidente confían en mi. Gracias Carlos, Julio, Nuño, Guillermo, Jorge, Juan y José. A Seed Capital Bizkaia por su incondicional apoyo y profesionalidad en la gestión. Y por último, y de forma especial, a la Universidad de Deusto y al Deusto Entrepreneurship Centre. Un gran vivero y una gran institución cuna de grandes empresarios. Vuestro esfuerzo verá muy pronto sus frutos, estoy seguro de ello.

Ah! Y no tengáis dudas, después de los últimos trámites burocráticos y puede que tras un breve descanso veraniego, nos veremos de nuevo en otra iniciativa emprendedora.

Un abrazo,

Carlos Polo

 

Hola a todos!

Hacía mucho que no publicaba nada en el blog. Han sido meses muy duros de trabajo, y lo he tenido un poco apartado, pero poco a poco parece que voy a poder retomarlo. Empiezo con un vídeo que recientemente han publicado desde TEDxIEUSegovia, sobre una charla que hace poco ofrecí al respecto de la falacia de la seguridad y la inversión en startups: “The failure of the creative capital”.

Espero que os guste.

PD: Siento que esté en inglés, era el idioma oficial de la ponencia.

El sufrimiento velado de los emprendedores

Las comparaciones son odiosas, pero los emprendedores también sufren. 3 suicidios recientes. Hay alguien ahí? Quizás para esto no haya nadie… desgraciadamente… 

¿Y si Telefónica decide hacerte la competencia?

¡Hola!

¿Os habéis parado a pensar qué pasa si uno de los peces gordos decide mirar hacia donde tu sencilla y modesta Startup se encuentra y decide hacerle comerse tu merienda?

                    image

Una de las preguntas que repetidamente se suele oir (doy fe) entre emprendedores que exponen una idea a inversores o asesores de emprendedores (u opinadores en general) suele ser la típica de “¿Y si ________________ decide hacer lo mismo? Estarás muerto, ¿no?” (rellenad el hueco con el nombre de empresa tamaño XXL que queráis, ejemplo: Google, Telefónica, Microsoft, Audi, Mapfre, etc.).

Pues bien, cansado de oir esa pregunta a gente que, dicho sea de paso, no tiene muy claro que crear y lanzar una idea no tiene nada que ver con la idea en si mismo, sino con la ejecución, he decidido escribir un post al respecto para que, entre otras respuestas, el emprendedor de turno pueda dirigir ante semejante eminencia a este humilde post :-).

Lo primero que hay que hacer cuando alguien pregunta esto es respirar profundo y contar hasta 10. Paciencia.

Recuperada la calma tan solo hay que mirar al analista de capital riesgo, al periodista, al asesor o al opinador de turno y decirle suavemente: “Es muy probable que no pase nada, y si pasa, solo será positivo para nosotros”.

La anterior respuesta se basa en la amplísima “jurisprudencia” que existe sobre mercados en los que un pequeño jugador ha entrado en un mercado lleno de orangutanes macho de 200 kilos de peso y finalmente la historia ha acabado bien. Sirvan algunos ejemplos: ¿Pudo parar Yahoo! a Google? ¿Qué paso con la guerra Internet Explorer vs Chrome o Firefox? ¿BlackBerry Messenger y WhatsApp?

Quedémonos con este último ejemplo. El mercado de la mensajería instantánea móvil está en contínua evolución, ¿verdad? Hace poco leía un artículo de Techcrunch que hablaba de la realidad de este mercado: The Reality Of The Global Messaging App Market: It’s Really Freaking Fragmented.

Como resumen os incluyo un par de gráficas.

         image

         image

Nota interesante: Si sumamos los % de España por ejemplo, sale 104,8%, así que seguro que hay algún dato que ha bailado ;-)

En cualquier caso, lo anterior lo incluyo simplemente para ilustrar una realidad importante que seguro que a mucha gente, en diversos ámbitos, tranquiliza: El tamaño no importa.

No importa que la selva esté lleno de orangutanes macho de 200 kilos y tu seas una pequeña ardilla. Hay motivos para creer que no pasará nada, es más, si el producto es bueno y la ejecución excelente, tendrás un éxito todavía mayor al esperado.

Los anglosajones, que son muy prácticos para muchas cosas, siempre han dicho algo que a mi me gusta mucho recordar:

It’s all about execution

Pues eso, todo depende de la ejecución. No depende de los recursos económicos, ni de lo brillante de la idea, ni de los buenos contactos que tengas. ¡Y para muestra un botón!

¿Os acordáis del post que hace ya unos meses incluí en este blog? Os lo pongo a mano: ¿Habría invertido un VC en TuME de Telefónica?

No hace falta que lo leáis entero si no queréis, os incluyo a continuación las conclusiones del mismo.

Sin tener toda la información ni el plan de negocio creo que podemos decir que a priori Tu ME cumple todos los requisitos para ser un proyecto “invertible” ya que resuelve un problema existente, atiende a un mercado potencialmente enorme, el modelo de negocio es razonable y puede generar grandes ingresos.

Sin embargo hay algún punto algo más oscuro, como por ejemplo el equipo que empujará el proyecto y el posicionamiento frente a la competencia.

Es decir, que básicamente será de nuevo un problema de ejecución. ¿Será capaz TuME de triunfar? Dependerá del equipo que esté detrás.

TuMe fue lanzada por Telefónica en Mayo de 2012 (ver noticia). Casi 8 meses después, de los 3.300 contactos que tengo en mi teléfono (la mayoría de ellos pegados al mundo tecnológico y en particular a las telecomunicaciones, no os penséis que son gente ajena a la tecnología), tan solo 53 tienen la aplicación instalada. Muchos de ellos empleados de Telefónica, por cierto.

Las comparaciones son odiosas, lo se, pero por ejemplo Line lo tienen 103 80 de mis contactos, casi el doble. Line, aplicación japonesa sin presencia en España, por cierto.

¿Qué es lo que quiero decir con todo esto? (aka Moraleja)

  1. Querido emprendedor, no hay que tenerle miedo a los orangutanes macho de 200 kilos.
  2. La ejecución y el producto lo son todo. Sin ello dan igual los recursos, lo rápido que te muevas o la marca que tengas.
  3. Si un capital riesgo, periodista, asesor u opinador de turno te pregunta la pregunta de marras, la mejor respuesta es sin duda… “Me tomas el pelo, ¿verdad? Hay muchos ejemplos que demuestran que es bueno que eso suceda”. Y le podéis mandar a este post, por cierto.
  4. Y como última moraleja diría a mis amigos de Telefónica que ¡mucho ánimo! 8 meses no son nada y se puede remontar (algo que por cierto me encantaría). Eso si, os animo a poner un emprendedor en el equipo. Directivos de multinacionales no son buenos lanzando startups, son buenos gastando presupuesto. :-) (buen rollo, eh!).
Poco más, que ya casi me despido deseando una feliz navidad para todos. Descansad, pasadlo bien y no ganéis muchos kilos en estos días.
Un abrazo
Carlos
@carlospologil

PD friki final: ¡Feliz día del fin del mundo a todos! Parece que los Mayas se han equivocado, pero sinceramente creo que, ya que nos gusta tanto poner celebraciones a los días, es un buen momento para declarar el 21 Diciembre como el Día del Fin del Mundo. ¡Pues eso, Feliz fin del mundo!

Seven Tips For Startups

thebestandworstofeverything:

Special thanks to our user Mint Choc for posting these tips to Amen. 

# 1. Don’t be afraid to fail

# 2. Hire wisely

# 3. Stay positive

# 4. Don’t let fear get to you

# 5. Create a hype when fund raising 

# 6. Be authentic! 

# 7.  Don’t just talk, work! 

source: www.startupvitamins.com

No puedo estar mas de acuerdo en todas ellas.

La resiliencia del emprendedor y la tragedia

En psicología, el término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Cuando un sujeto o grupo (animal o humano) es capaz de hacerlo, se dice que tiene una resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por éstos.

Son muchos los “expertos”, bloggers, “wanterpreneurs”, Twitter Stars, emprendedores de éxito, funcionarios, periodistas y demás personas y personajes del ecosistema emprendedor, quienes hablan últimamente (mucho más en los últimos años, quizás por la crisis) sobre este concepto y cómo el mismo forma parte de la clave del éxito de esos emprendedores de relumbrón.

A más abundancia no solo el concepto se ha puesto de moda, sino que el mismo se imbrica perfectamente con las frases épicas y típicas del fracaso poético, que animan todavía más si cabe a generar ese resquicio mental al que todo emprendedor a punto de fracasar, se aferra en la caída. Decidme que no os suenan frases como:

Cuando pienses en dejarlo, es cuando más cerca estarás de conseguirlo.

El fracaso te enriquece.

El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.

Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.

Esta claro, ¿no? Da igual que tu idea sea una ponzoña, que no vendas nada, que tengas que despedir a tus empleados, que no puedas pagar tu exigua nómina por pagar a tus empleados, que acabes con tus ahorros y embargues tus propiedades… “Keep on fighting! Never give up!”. Dios mio, que peligrosa es la obcecación emprendedora muchas veces insuflada por un ecosistema social demasiado influenciado por las redes sociales y el romanticismo emprendedor.

¿Cuántas veces habéis oído esos consejos a emprendedores de que perseveren en su idea, que no lo dejen, que lo sigan intentando incluso ignorando su entorno? Yo muchas.

No se muy bien donde, ya que gracias a Dios no me ha pasado nunca, pero existe un punto en el cual hay algunos emprendedores que pierden el norte y su gran capacidad de resiliencia pasa a gobernar un barco con nombre de tragedia: Titanic.

Esta claro, ¿No? Llegados a este punto, alguien cercano al emprendedor debería sentarse y hablar con el emprendedor, hacerle ver que es hora de dejarlo, que hay que “cambiar de tercio”, que toca recuperarse y buscar nuevas oportunidades… ¡Pero qué dificil resulta hacerlo! Pongámonos en situación: Estamos hablando con una persona que muy probablemente haya renunciado a todo o casi todo, desde ingresos económicos hasta relaciones sociales. Incluso con personas que aunque pueden “seguir tirando” gracias a esa gran resiliencia, lo hacen en condiciones cercanas a la pobreza aun siendo por ejemplo ingenieros (y no exagero, creedme). Personas para las que aceptar el fracaso y dejarlo, supone haber perdido 10 años de vida profesional pero seguramente también, gracias a esa enorme resiliencia, muchos activos personales.

Esta claro por tanto que hay un punto donde el fracaso pasa de ser un activo emprendedor del que aprendemos e incluso “chuleamos”, a ser una auténtica tragedia social. El problema sin duda es que dicho punto, dicha línea roja, es tremendamente delgada y casi nunca puede verse a priori. Por tanto, ¿dónde, cuándo y cómo parar?

Durante estos años de emprendedor con fracasos, no trágicos eso si, y algún modesto éxito, si que he identificado algunas situaciones que pueden dar las pistas de si estamos superando la tan temida línea roja. Algunas veces podemos identificar la alarma con los avisos de los familiares cercanos, del círculo social familiar cercano. Rotundamente he de decir que no son “sensores” fiables. Estos “sensores” del fracaso trágico, no suelen funcionar bien, ya que en la mayoría de las ocasiones, avisan mucho antes de que se haya llegado a la temida línea roja. Suele llamarse sobreprotección. Obviamente hay otros sensores que tampoco nos sirven. Estos suelen ser los bancos, no pagar el alquiler de la oficina o los impuestos, el consejo de administración, etc. Desgraciadamente, estos sensores también están defectuosos, por avisar esta vez demasiado tarde.

En mi caso, por lo que he observado, los mejores sensores suelen ser otros emprendedores. Sin duda, una buena charla con un emprendedor sobre un café, es la mejor sesión de coaching que existe, más aún si ese emprendedor ha pasado previamente por lo mismo. Bajo mi punto de vista solo un emprendedor que lo ha traspasado con anterioridad puede detectar dicha línea roja.

Amigo emprendedor, tomemos un café. La vida es demasiado corta para sufrir más de lo necesario. Palabra de emprendedor.

Un abrazo,

Carlos.

El condensador de fluzo y el sex shop

“He tenido una idea increíble” Es así como empiezan generalmente muchas conversaciones en las que alguien explica por qué esta considerando montar una empresa, yo mismo entre ellos.

Normalmente estas increíbles ideas que solemos tener suelen categorizarse según  i. por ser algo muy innovador, que por cierto generalmente no se le ha ocurrido a nadie, o lo que es lo mismo por desgracia en muchos casos, no aparece nada parecido en la primera página después de buscar en Google, como por ejemplo el condensador de fluzo que nos permite viajar en el tiempo…

          

o ii. por ser una idea con posibilidades, que resuelve un problema, necesidad o ineficiencia en el mercado, como por ejemplo, un sex shop en un barrio determinado de una ciudad con probabilidades.

     

Sea como fuere, cualquiera de nosotros, ante semejantes buenas ideas, nos lanzaríamos a la piscina a crear una sociedad y ponernos manos a la obra, y claro, salvo que seamos Tio Gilito, tarde o temprano necesitaríamos financiación y saldríamos a la búsqueda del inversor y su correspondiente inversión.

Pongámonos por un momento en el pellejo de un inversor, por ejemplo un Business Angel (mola ser por un momento un BA, ¿que no?).

¿Que creéis que un business angel pensaría al respecto de ambos proyectos?

Opción de análisis 1:

Hombre, el condensador de fluzo es una pasada, pero claro… Esto del teletransporte en el tiempo… no tengo claro que sea posible. El sex shop sin embargo resuelve una necesidad, por cierto de las importantes en la pirámide de Maslow, ademas parece que hay grandes cadenas de sex shops que podrían comprarnos (exit probable) y para más abundancia en la obviedad, todo depende del equipo (que por cierto es bueno) ya que es un negocio viablemente probado.

Opción de análisis 2:

¡Menudo emprendedor flipado! el tio es terriblemente osado al pensar que va a conseguir un condensador de fluzo,  pero por lo que cuenta, parece que lo podría llegar a hacer… Imagínate que lo consigue. ¡Me haría asquerosamente rico! ¿Quien no compraria un instrumento para viajar en el tiempo teletransportándose? Lo del sex shop no está mal, es un servicio que entiendo…

Ante esta situación, y siendo un BA, ¿A qué análisis se acercaría más el vuestro? ¿Qué decisión de inversión tomaríais?

Desde luego que todo depende, como siempre, de muchos factores. No es lo mismo ser un BA entrando a participar de una compañía en fase muy temprana y con un perfil de riesgo super elevado, a ser un VC especializado en growth. Y esto por nombrar solo una posible variable, pero hay mil.

Quería poner este ejemplo porque últimamente he reflexionado mucho sobre lo que realmente nos sucede cuando decidimos lanzarnos a montar un negocio con un producto o un servicio, sea como emprendedor, o como directivo de una compañía.

De los dos ejemplos anteriormente dados, ¿alguien podría decirme cual de las dos ideas es terriblemente arriesgada en el ámbito de la creación del producto? Claramente, el condensador de fluzo. Este invento tiene un riesgo producto casi infinito. Pero claro, imaginaros por un momento que tenéis la clave para poder producirlo de forma viable. ¿Cuánto tardaría el mercado en quitaroslo de las manos? Microsegundos. El riesgo de mercado sería nulo. Sin embargo el caso del sex shop, las tornas cambian. Crear ese negocio y echarlo a andar es cosa de niños. riesgo producto cero. Sin embargo hacer que comercialmente triunfe es mucho más complicado, por lo que el riesgo de mercado se eleva.

     

¿Qué sucede cuando una idea tiene mucho riesgo de producto pero poco riesgo de mercado? Que son productos que triunfan tan rápidamente, que suelen convertirse en grandes compañías que generan muchísima riqueza social, y personal de los promotores y para los inversores, realimentando el ecosistema emprendedor. ¿Dónde suele estar el problema? En no conseguir crear/producir el producto o servicio disruptor tras mucho trabajo e inversión.

¿Qué suele suceder en el caso del sex shop? Pues que el éxito suele depender del acierto en la comercialización del equipo promotor, pero también en la aceptación contextual del mercado. Suele decirse que “el mercado es soberano” porque muchas veces, inexplicablemente, grandes ideas no tienen aceptación, mientras que productos inferiores triunfan (ejemplos hay miles, como PC vs MAC hace unos años o BETA vs VHS).

Pues ¡demonios, invirtamos siempre en ideas con riesgo producto infinito! Claro, algo que en la teoría parece tan meridianamente trivial, no suele tenerse tan claro en la práctica a la hora de lanzar una idea. 

Cuando desde NTS lanzamos Doocuments, lo hicimos después de sopesar otras 9 ideas más que fueron presentadas al comité de dirección. Recuerdo perfectamente casi todas ellas (de hecho hay por ahí un PPT) y también recuerdo como algunas de ellas eran terriblemente alocadas (mucho riesgo producto) y otras técnicamente muy viables (casi nada de riesgo producto pero claro, con mucho más riesgo de mercado). En nuestro caso tiramos, como casi siempre suele pasar, por la calle del medio, algo que fuera medianamente disruptor pero no una locura, es decir, con un riesgo producto moderado.

Con estos antecedentes… pensemos en lo que pensarían los diferentes actores del ecosistema económico que nos rodea.

  • Si eres un emprendedor ¿Te has parado a pensar si, como emprendedor, tu idea es una idea con mucho riesgo producto? Generalmente si tu idea resuelve un gran problema que nadie ha resuelto hasta ahora tendrá mucho riesgo producto y si la consigues crearás algo genial. Si tiene poco riesgo producto (o nada), prepárate a sufrir vendiendo (aunque seas un crack).
  • Si eres un Business Angel ¿Dónde prefieres invertir? Si lo haces en compañías con riesgo mercado arriesgaras poco, pero probablemente también ganaras poco (o nada). Solo si inviertes en riesgo producto podrás igualar la otra opción (no ganar nada) o por el contrario conseguir grandes retornos.
  • Si eres un VC… generalmente nunca invertirás en riesgo producto, al menos si estás en España, se sincero :-)
  • Si eres el gobierno, y ayudas a los emprendedores, invertiras en riesgo producto al igual que en riesgo mercado, por aquello de no ser excluyente, aunque lo mismo, para generar riqueza social en condiciones, las cosas deberían cambiar, no crees?
  • Si eres un banco, espero que te hayas entretenido con la lectura, pero espero poco más, la verdad :-( Últimamente, ni a compañías de riesgo mercado financiáis… ¡Que desidia!
  • Si eres un familiar del emprendedor… Seguramente entiendas mejor el Sex Shop que el condensador de fluzo, pero hazme caso, no preguntes, y apoya incondicionalmente al emprendedor. En tu caso, es responsabilidad social familiar ;-)

Y vosotros, ¿Qué opináis?

Un abrazo y buen fin de semana.

Carlos Polo

Doocuments en la prevención de riesgos laborales

doocuments:

A lo largo de la historia de la humanidad, si bien el término “seguridad en el trabajo” ha sido objeto de diferentes y variadas interpretaciones, siempre ha hecho referencia a la presencia de riesgos que pueden afectar a la vida o a la salud de las personas en el ejercicio de su actividad profesional, constituyendo el objeto inicial y prioritario del concepto genético de mejora de las condiciones de trabajo.

En Doocuments tenemos claro que nuestra tecnología puede ayudar mucho a los procesos de prevención de riesgos laborales, y por tanto de forma directa, a mejorar las condiciones de trabajo. ¿Cómo lo hace?

La ley española define, entre otros, los siguientes derechos de los trabajadores:

  • Recibir información de los riesgos y de las medidas de protección y prevención aplicables, así como de las medidas de emergencia.
  • Recibir formación suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de la contratación, como cuando se produzcan cambios en las funciones, o se introduzcan nuevas tecnologías.

Debido a la naturaleza de la tecnología de Doocuments, todos los procesos de auditoría interna, mecanismos de depuración de responsabilidades, Documentación, Control de registros, Auditoría interna, etc. pueden ser gestionados de una forma mucho más efectiva y segura para la empresa y el empleado.

     

Os dejamos a continuación una presentación en la que podéis averiguar cómo diferentes empresas se están aprovechando de nuestra tecnología.

Doocuments en la prevención de riesgos laborales.

Can It Be? An Entrepreneur Bubble?

Today, instead of owning a hot stock or tulip bulb, the thing to do is become an entrepreneur. But what happens when reality sinks in?

Uh-oh.  Be careful.  Be very careful.  Something’s up.  I can’t be entirely sure, but I think another bubble is building.  Yes…all the signs are there.

A bubble happens when the value of something becomes wildly, artificially inflated, mainly due to unexplained cultural popularity and exuberance.  It happened to the value of tulip bulbs in the 17th century, stocks in the 1920’s,  all those dot-coms in the 1990’s, and most recently to real estate.  And it always results in the same outcome: a sudden drop in prices, followed by market fallouts, recessions, financial panics, and a documentary narrated by Morgan Freeman.  But today it’s not any of these things.  It’s something different.  It’s the entrepreneur bubble.

Why do I think a bubble is building?  How do you know when there’s a bubble?  It happens when ignorant investors get into worthless stocks, factory workers buy over-appreciated properties, and normal people sink their life savings into things they just don’t understand.  And instead of being warned or ridiculed, society applauds them.

Today, instead of owning a hot stock or a tulip bulb, the hot thing to do is to become an entrepreneur.  You go to cool events hosted by TechCrunch or Lean Startup, get feted by venture capitalists, see yourself written up on this site and others like it.  You appear on Shark Tank or get featured in a Verizon campaign.  You’re talked about by presidential candidates and praised by society as our saviors.  Non-profits hold “startup weekends” for you around the world and Ivy League institutions launch their own “entrepreneurial studies” programs to create more people like you.  You become the start-up wizard and the tech innovator.  You are asked to speak at TED conferences and get interviewed by CNN. You are the entrepreneur.  You are the “in” thing.  You’re also part of the bubble.

Reality shows are created about you.  People on Wall Street want to be like you.  Famous Hollywood directors want to work with you.  GQ names you Man Of The Year (in Russia, at least).  And when does the bubble reach its peak?  When people who have no business going into business are…going into business.  And the celebrities want to be part of it too.  That’s when people like Dr. Dre and Justin BieberJessica Biel, and Justin Timberlake jump into the game.  Yes, you can throw up now.

Does this bubble actually burst?  No, it’ll never burst.  But for most of us, like our bodies after the age of 40, it will begin to alarmingly deflate.  It takes about a year or so.  It’s around then that reality starts to sink in.

That’s when you realize that all those people in your class of “start-ups” at the local SCORE have either gone bust, taken jobs, or are still being supported by their spouse.  Or when you read about the 22-year-old who just had his company valued at a billion dollars and realize that the guy is a hundred times smarter than you, went to Stanford, and has a cousin who knows Mark Zuckerberg.  And then you think about all the other millions of dopey 22-year-olds walking around and participating in Occupy protests, and you begin to understand the odds of just one of them becoming a billionaire.  Or when it dawns on you that Justin Bieber, Jessica Biel, and Justin Timberlake each have millions in the bank, lucrative day jobs, and are risking relatively nothing to be an “entrepreneur,” but have all the public relations benefits to gain.  That’s when reality sets in.  That’s when the bubble deflates.

Because, despite this week’s celebrated entrepreneur who has a chocolate milk dispenser in his basement and hand-cut toilet paper in his bathroom, most entrepreneurs know that being an entrepreneur can be a thankless, difficult, and—yes—unprofitable life.

It’s about never having enough money.  Because you’re not getting funding from those high-powered Silicon Valley VC firms you read about.  You’re using your bank savings, taking a second mortgage, cashing in your retirement funds, living off your spouse or partner’s income.  You’re working out of your house, financing your payroll with credit cards, and begging your supplier for a few scraps of material that you can use for testing and development.  It’s about missing a car payment, listening to your brother-in-law’s self-congratulatory stories while you wait for the right time to ask him for a loan, and driving to a customer’s office at 6AM because you know he gets in at that time—and he owes you money.  And you’re doing all of this as you watch your neighbor glide off to his corporate (or, even worse, government) job in a new BMW while his wife signs up for more tennis lessons and his kids wait for the car pool to private school.  But that’s cool.  You’re an entrepreneur.  You’re changing the world!

It’s about never having enough time.  Justin Bieber’s got enough time to canoodle with Selena Gomez in Central Park.  Jessica Alba has enough time to run her own small business while making timeless movies like The Love Guru and Little Fockers.   But you?  You’re up at 5AM and working until midnight. You’re missing dinners and school plays.  You’re running around the country talking to anyone who has the remotest interest in your ideas and might be willing to buy your products or invest in your company.  You’re answering stupid questions from your employees and annoying queries from your accountant, and ignoring warnings from the IRS about a minor filing you missed that’s slowly turning into a major headache.  People are calling to sell you stuff.  Inc. wants to interview you about how cool it is to be an entrepreneur.  You want the publicity.  But you don’t want to lie about it.  And what’s the difference?   You don’t have the time!

It’s about fear, worry, and pain.  From the moment you wake up until you fall asleep the same questions keep nagging at you.  Why did you leave your job?  How can you find the right people?  What is that potential competitor in the Valley working on?  How does Jessica Alba do it?  She’s really something else, isn’t she?  Meanwhile, you worry, worry, worry.  Your spouse or partner is patient, but for how long?  Thanksgiving’s coming up and you’re going to have to face your brother-in-law and tell him you can’t pay back his loan…yet.  You’re way behind schedule.  You’re all alone.  It’s a cold, dark world.  The Saints haven’t won a game yet this season.  All seems lost.

And still, so many people fuel the bubble and choose the entrepreneurial lifestyle.  That’s because we want independence.  We want control.  We want our ideas to change the world.  We want to make our little mark during our very short stay on this planet.  And we’re willing to risk so much to do that.  Oh, and a few bucks wouldn’t hurt either.  Just sayin’.

That’s the reason there will never be a shortage of people wanting to become entrepreneurs.  How else to explain the proliferation of cupcake stores, gourmet street vendors, frozen yogurt franchises, nail salons, and apps that make our smartphones fart?  Why would Jay-Z invest in a basketball team?  How in the hell is Kim Kardashian worth $35 million?  And I know I asked this before but how does Jessica Alba do it?  She’s really something else, isn’t she? 

Is there an entrepreneurial bubble?  No, of course not.  I’m wrong about this.  You can never have enough entrepreneurs in this world.  But a sequel to The Love Guru?  OK, that’s where I’ll draw the line.