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El sufrimiento velado de los emprendedores

Las comparaciones son odiosas, pero los emprendedores también sufren. 3 suicidios recientes. Hay alguien ahí? Quizás para esto no haya nadie… desgraciadamente… 

El condensador de fluzo y el sex shop

“He tenido una idea increíble” Es así como empiezan generalmente muchas conversaciones en las que alguien explica por qué esta considerando montar una empresa, yo mismo entre ellos.

Normalmente estas increíbles ideas que solemos tener suelen categorizarse según  i. por ser algo muy innovador, que por cierto generalmente no se le ha ocurrido a nadie, o lo que es lo mismo por desgracia en muchos casos, no aparece nada parecido en la primera página después de buscar en Google, como por ejemplo el condensador de fluzo que nos permite viajar en el tiempo…

          

o ii. por ser una idea con posibilidades, que resuelve un problema, necesidad o ineficiencia en el mercado, como por ejemplo, un sex shop en un barrio determinado de una ciudad con probabilidades.

     

Sea como fuere, cualquiera de nosotros, ante semejantes buenas ideas, nos lanzaríamos a la piscina a crear una sociedad y ponernos manos a la obra, y claro, salvo que seamos Tio Gilito, tarde o temprano necesitaríamos financiación y saldríamos a la búsqueda del inversor y su correspondiente inversión.

Pongámonos por un momento en el pellejo de un inversor, por ejemplo un Business Angel (mola ser por un momento un BA, ¿que no?).

¿Que creéis que un business angel pensaría al respecto de ambos proyectos?

Opción de análisis 1:

Hombre, el condensador de fluzo es una pasada, pero claro… Esto del teletransporte en el tiempo… no tengo claro que sea posible. El sex shop sin embargo resuelve una necesidad, por cierto de las importantes en la pirámide de Maslow, ademas parece que hay grandes cadenas de sex shops que podrían comprarnos (exit probable) y para más abundancia en la obviedad, todo depende del equipo (que por cierto es bueno) ya que es un negocio viablemente probado.

Opción de análisis 2:

¡Menudo emprendedor flipado! el tio es terriblemente osado al pensar que va a conseguir un condensador de fluzo,  pero por lo que cuenta, parece que lo podría llegar a hacer… Imagínate que lo consigue. ¡Me haría asquerosamente rico! ¿Quien no compraria un instrumento para viajar en el tiempo teletransportándose? Lo del sex shop no está mal, es un servicio que entiendo…

Ante esta situación, y siendo un BA, ¿A qué análisis se acercaría más el vuestro? ¿Qué decisión de inversión tomaríais?

Desde luego que todo depende, como siempre, de muchos factores. No es lo mismo ser un BA entrando a participar de una compañía en fase muy temprana y con un perfil de riesgo super elevado, a ser un VC especializado en growth. Y esto por nombrar solo una posible variable, pero hay mil.

Quería poner este ejemplo porque últimamente he reflexionado mucho sobre lo que realmente nos sucede cuando decidimos lanzarnos a montar un negocio con un producto o un servicio, sea como emprendedor, o como directivo de una compañía.

De los dos ejemplos anteriormente dados, ¿alguien podría decirme cual de las dos ideas es terriblemente arriesgada en el ámbito de la creación del producto? Claramente, el condensador de fluzo. Este invento tiene un riesgo producto casi infinito. Pero claro, imaginaros por un momento que tenéis la clave para poder producirlo de forma viable. ¿Cuánto tardaría el mercado en quitaroslo de las manos? Microsegundos. El riesgo de mercado sería nulo. Sin embargo el caso del sex shop, las tornas cambian. Crear ese negocio y echarlo a andar es cosa de niños. riesgo producto cero. Sin embargo hacer que comercialmente triunfe es mucho más complicado, por lo que el riesgo de mercado se eleva.

     

¿Qué sucede cuando una idea tiene mucho riesgo de producto pero poco riesgo de mercado? Que son productos que triunfan tan rápidamente, que suelen convertirse en grandes compañías que generan muchísima riqueza social, y personal de los promotores y para los inversores, realimentando el ecosistema emprendedor. ¿Dónde suele estar el problema? En no conseguir crear/producir el producto o servicio disruptor tras mucho trabajo e inversión.

¿Qué suele suceder en el caso del sex shop? Pues que el éxito suele depender del acierto en la comercialización del equipo promotor, pero también en la aceptación contextual del mercado. Suele decirse que “el mercado es soberano” porque muchas veces, inexplicablemente, grandes ideas no tienen aceptación, mientras que productos inferiores triunfan (ejemplos hay miles, como PC vs MAC hace unos años o BETA vs VHS).

Pues ¡demonios, invirtamos siempre en ideas con riesgo producto infinito! Claro, algo que en la teoría parece tan meridianamente trivial, no suele tenerse tan claro en la práctica a la hora de lanzar una idea. 

Cuando desde NTS lanzamos Doocuments, lo hicimos después de sopesar otras 9 ideas más que fueron presentadas al comité de dirección. Recuerdo perfectamente casi todas ellas (de hecho hay por ahí un PPT) y también recuerdo como algunas de ellas eran terriblemente alocadas (mucho riesgo producto) y otras técnicamente muy viables (casi nada de riesgo producto pero claro, con mucho más riesgo de mercado). En nuestro caso tiramos, como casi siempre suele pasar, por la calle del medio, algo que fuera medianamente disruptor pero no una locura, es decir, con un riesgo producto moderado.

Con estos antecedentes… pensemos en lo que pensarían los diferentes actores del ecosistema económico que nos rodea.

  • Si eres un emprendedor ¿Te has parado a pensar si, como emprendedor, tu idea es una idea con mucho riesgo producto? Generalmente si tu idea resuelve un gran problema que nadie ha resuelto hasta ahora tendrá mucho riesgo producto y si la consigues crearás algo genial. Si tiene poco riesgo producto (o nada), prepárate a sufrir vendiendo (aunque seas un crack).
  • Si eres un Business Angel ¿Dónde prefieres invertir? Si lo haces en compañías con riesgo mercado arriesgaras poco, pero probablemente también ganaras poco (o nada). Solo si inviertes en riesgo producto podrás igualar la otra opción (no ganar nada) o por el contrario conseguir grandes retornos.
  • Si eres un VC… generalmente nunca invertirás en riesgo producto, al menos si estás en España, se sincero :-)
  • Si eres el gobierno, y ayudas a los emprendedores, invertiras en riesgo producto al igual que en riesgo mercado, por aquello de no ser excluyente, aunque lo mismo, para generar riqueza social en condiciones, las cosas deberían cambiar, no crees?
  • Si eres un banco, espero que te hayas entretenido con la lectura, pero espero poco más, la verdad :-( Últimamente, ni a compañías de riesgo mercado financiáis… ¡Que desidia!
  • Si eres un familiar del emprendedor… Seguramente entiendas mejor el Sex Shop que el condensador de fluzo, pero hazme caso, no preguntes, y apoya incondicionalmente al emprendedor. En tu caso, es responsabilidad social familiar ;-)

Y vosotros, ¿Qué opináis?

Un abrazo y buen fin de semana.

Carlos Polo

Si eres emprendedor y tu modelo es B2B, estás jodido

¡Hola!

Pues si. Así, sin más preámbulos. Si eres un emprendedor y tu startup es innovadora, va dirigida a clientes B2B y tu mercado es fundamentalmente España, estás jodido. Muy jodido.

Perdonad que diga un taco, pero es que las cosas están así. Muuuuyyyy mal, es decir, jodidas.

Para que lo entendamos rápido. Los anglosajones que son muy prácticos para esto, definen los presupuestos de TI de las empresas comparándolas con el presupuesto de un banco, tal y como lo define José Olalla, CIO de BBVA en esta entrevista de hace ya casi dos años. El presupuesto TI de un banco puede categorizarse de la siguiente manera:

  • Run the bank: Gastos, costes, inversiones para que el negocio siga funcionando.
  • Change the bank: Gastos, costes, inversiones para innovar, para cambiar el negocio.

Os pongo el extracto donde lo menciona:

¿Cuál es la consigna para este año: crecer, innovar o ahorrar costes?

Tenemos que compaginar el ahorro de costes con el crecimiento. Nosotros separamos las inversiones y gastos que dedicamos a “run the bank” para que la compañía funcione día a día; y las que destinamos a “change the bank” para transformar e innovar.

Efectivamente, hay que ahorrar costes en el run the bank consiguiendo que cada vez sea más eficiente, y lo estamos logrando año tras año. De 2008 a 2009 ahorramos un 7%, y de 2009 a 2010, un 4%. Pero eso no quiere decir que no haya que invertir en transformar el banco. Ahí es donde nosotros crecemos, tanto en inversión como en gasto.

Bien, pues generalmente estas dos categorías se reparten el presupuesto de TI de la siguiente forma:

  • 80% para “Run the Bank”.
  • 20% para “Change the Bank”.

¿Y por qué digo que la venta en estos clientes está jodida? Pues porque los CIOs españoles, salvando honrosas excepciones, son también muy prácticos, como los anglosajones, solo que aplicando una ley especial como derivada “pícara”, inferida de la cultura Hispana, claro está.

El asunto es que a la práctica totalidad de CIOs les han reducido un 30% su presupuesto anual, y entonces ellos han dicho: “Ok, esto está chupado, lo consigo mañana mismo”.

  • Paso 1 para conseguirlo: A freír puñetas el presupuesto de “Change the Bank”.
  • Paso 2 para conseguirlo: Aprieto a mis proveedores un 10% tarifas.
  • Objetivo cumplido, 30% de recorte presupuestario.

Estupendo. ¿Pero qué es lo malo a parte de que la innovación ha pasado a la historia? Pues que además de hacer eso, cada vez que mandas un email o llamas por teléfono a alguno de estos CIOs “prácticos”, se despachan diciéndote:

  1. “No tengo dinero” (adornado con una llorada espectacular, que te dan ganas de ofrecerle trabajo vamos).
  2. A lo que tu contestas: “Entiendo. Pero mira, el producto de mi startup te ayudará a ahorrar cientos de miles de euros en un plazo de 6 meses, el ROI es rapidísimo”.
  3. “Ok, mándame un email con la documentación” (básicamente significa, deja de darme la tabarra).
  4. Se lo mandas y listo. Ya no sucede nunca nada más.

¿Por qué se comportan así? Pues no lo tengo muy claro. Algunos casos que conozco de cerca lo hacen porque simplemente nadie les va a reconocer que hagan el esfuerzo de innovar, es decir, tienen superiores con poca fe en la innovación aplicada. Y otros lo hacen por pura vagancia, “Total, me voy a pegar a cuenta de la crisis 3 años sin agobiarme ni un poco con nuevos proyectos… ¿Te imaginas que hago alguno y me sale mal? ¡Me echan! y con la que está cayendo a ver dónde busco yo trabajo…”.

El caso es que al final, le cuesta al emprendedor Dios y ayuda cerrar una reunión con el CIO y un grupo de negocio. Menuda faena.

¡Pero cuidado que tengo la salsa secreta! Se cómo podéis hacer frente a esta adversidad. Id a vender fuera. Y punto. Como dice el refranero popular, “A la fuerza ahorcan”.

Yo en mi caso lo estoy haciendo. Es duro porque la familia se resiente, porque es una paliza, y porque además es caro, pero estoy convencido que gracias a los maravillosos CIOs españoles, vamos a conseguir una hornada de emprendedores mucho más internacionales que antaño.

Pues eso, sacad brillo al inglés, portugués o ruso, y nos vemos en los aviones.

Un abrazo,

Carlos

@carlospologil

La presión social del emprendedor

Emprender es muy duro y no hay que hacer bromas al respecto. Emprender es SUPER JODIDO. Da igual la edad que tengas, las tablas, los contactos y tu marca personal. Casi todo da igual. El proceso de emprender es casi como el juicio final, te despoja de todo lo accesorio y te juzga sin compasión. Da igual quien seas. 

Y hay muchos aspectos que lo hacen difícil de llevar. Yo he sufrido muchos de ellos, pero sin duda el mayor de ellos, razón por la que se merece este post, es la presión social que los emprendedores sufrimos en los inicios.

 Hay excepciones, sin duda. Obviamente si eres Tío Gilito y vas a emprender, muchas de las cosas que voy a contar no aplican J. Pero ponte en situación:

  • 25 o 30 o 35 años, da igual.
  • Flamante ingeniero/a, o licenciado/a, o master del universo, da igual.
  • Unos ahorrillos  en el banco, da igual (bueno, no, no da igual, pero supongamos que solo unos pocos).
  • Una novia o novio y puede que una hija o un hijo de corta edad, o de larga, da igual.
  • Tus padres y familiares varios orgullosos de ti. Eres alguien de provecho para la sociedad.

Y un día muy decidido, en la comida familiar lo sueltas: “Voy a montar una empresa. Dejo el trabajo.”. Y tu padre, que escucha a los contertulios de la radio y la televisión y cree que los emprendedores son una super raza y están super de moda (no sudan, ¡brillan!) te dicen “Di que si hijo. ¡Con dos cojones! ¡Cómo me alegro!”. Y venga a descorchar cava. Y tu mujer o marido felices, pensando cómo va a ser en un futuro cercano esa segunda residencia en el mar.

Pero claro, pasan los días, las semanas, los meses y la cosa se complica. Bueno, no es que se complique, es que es así. No todo el mundo crea Facebook. Tu cuenta del banco bajando. Tu pareja sin poder ir de compras tan asiduamente. Si tienes esos 25 años todavía es peor, te dejas el pelo largo porque la peluquería es un gasto superficial. Te vas a vivir a un piso compartido porque no te llega para más. Y te mueves en transporte público porque has vendido el coche. ¿Vacaciones? Ni de coña.

Y entonces pasan las cosas que pasan. Tu pareja te deja, o si tienes pareja más estable el asunto se complica. Tus padres / familiares cercanos empiezan a preguntarse qué han hecho mal. Ellos que te habían pagado una carrera en una universidad de prestigio… ¿Qué estás haciendo con tu vida? Por no hablar de los amigos, con los que quedas esporádicamente, y que no hacen sino contar lo bien que les va el trabajo, el ascenso y las vacaciones, los planes de boda o de un segundo hijo, y el apartamento en Salou que se han comprado.

Las comidas familiares o en pareja se convierten en un consejo de administración avanzado. Te preguntan qué tal vas, hasta cuando tienes dinero, o si ese cliente moroso va a pagar o no. Se interesan por el pipeline comercial e incluso empiezan a opinar sobre la web y la marca. “La verdad hijo, es que a mi ese logo nunca me ha gustado.”. Opinan sobre tus socios (esto es un espectáculo, la verdad), y claro, tu bastante tienes con lo que tienes como para darles la misma información que le das al consejo. Hay días que te dan ganas de nombrar a tu padre secretario del consejo… ¡para que por lo menos haga acta y hable menos! J

Pues todo lo anterior, que podría ser un guión de comedia y estoy seguro de que saldría algo muy digno, se convierte en una auténtica pesadilla para el emprendedor. Claro, tu pareja, tus familiares y tus personas cercanas te quieren y se preocupan por ti, pero la mejor manera que ven de ayudarte es precisamente lo más perjudicial por norma general.

La sociedad espera que, si emprendes, en 2 años vayas en un Audi y te compres un chalé. Y no se dan cuenta de que eso solo es posible si eres el fundador de Facebook o político corrupto. No es posible en el resto de casos. Y esa presión social, es una tremenda losa para los emprendedores, porque claro, tu también quieres a tus familiares, a tu pareja, a tus amigos…

No estoy yo para dar muchos consejos al respecto, pero si os podré decir que en las empresas que he fundado, para intentar eludir la presión social, he seguido dos estrategias bien distintas. Una de ellas ha sido no contar absolutamente nada. Ni bueno ni malo.  Esto me ha resultado más o menos bien, pero he de reconocer que es triste no tener nadie en que apoyarte y muchas veces se hace insoportable. La otra ha sido contarlo todo, lo cual es reconfortante porque llegas a casa y tu pareja o familia es como tu psicólogo personal, pero por otro lado les trasladas una preocupación y unos problemas que no son capaces de resolver y por tanto les trasladas un stress muy difícil de gestionar. ¿Qué ha sido lo mejor para mi? La primera opción, pero cada caso es un mundo.

En fin, que solo puedo decir que lo único que nos queda es gestionar las expectativas familiares / sociales al respecto del éxito / fracaso del emprendedor y armarnos de valor y muuuucha paciencia y autocontrol, a fin de cuentas, la familia es para siempre J

Un abrazo.

Carlos Polo

@carlospologil